En mercados saturados, invertir más en publicidad no siempre alcanza: muchas veces la diferencia está en ofrecer algo que realmente llame la atención. El artículo retoma el concepto de la “vaca púrpura” de Seth Godin y muestra casos argentinos como Shock Coffee, Yoga With Them y Moli Coffee, marcas que crecieron apostando por propuestas muy específicas y difíciles de confundir con la competencia. Algunas construyeron una personalidad fuerte, otras combinaron su servicio con una causa o eligieron dirigirse a comunidades muy concretas. El punto en común es que no intentaron gustarle a todo el mundo, sino convertirse en una opción especialmente atractiva para un determinado público. En un entorno lleno de anuncios y contenidos parecidos, diferenciarse y entender profundamente a un nicho puede ser mucho más efectivo que simplemente aumentar el presupuesto publicitario.




