La inteligencia artificial permite crear textos, imágenes y videos en segundos, pero esa facilidad también está llenando internet de contenido repetitivo, irrelevante e incluso falso. El artículo advierte sobre el crecimiento del llamado “slop”, contenido generado masivamente priorizando cantidad por sobre calidad, que dificulta distinguir información valiosa y termina erosionando la confianza de los usuarios. A esto se suma una creciente saturación en redes sociales, donde captar la atención es cada vez más difícil y la exposición permanente a enormes volúmenes de contenido puede afectar la concentración y el bienestar. Para marcas y creadores, el desafío ya no es producir más, sino crear contenido que realmente tenga algo para aportar y consiga destacarse en un entorno cada vez más saturado.




